domingo, 8 de abril de 2012

He dejado sin darme cuenta a mi soledad emancipada, se ha escapado de la rutina de una aparente costumbre y de una fraternidad que cada día disfrazamos de amor, no ha salido en búsqueda de nuevas soledades, ni de excusas ni razones fabricadas, ha salido a respirar nuevas soberbias, a ver desde la distancia el aroma de la lluvia y a quizás soñar.

Ay mi pobre soledad que sin buscarlo, sin siquiera intentarlo se le va escapando su recién parido corazón, y hoy se arrepiente de haberlo traído consigo en esta aventura, pero como una pregunta estúpida e inerme... invade a mi soledad un porque resuelto, desprevenido… y es que… que más podía hacer mi estúpida soledad… si ante tantas palabras alarmantes y preocupadas le ha rezado mi cerebro que en un intento de recuperar su reinado ha lanzado augurios preocupantes y vacilantes que no encontraron puerto para anclar… algunas noches se le vio pasearse por mi alma aguardando para encerrarme.

Ay escueta soledad… Un nuevo mengano asomo en la puerta de mis verdades, una nueva existencia te hizo la invitación casi fantasmal a un paraíso inexistente, una nueva soledad contigua recordándote que tu extraviado corazón nunca estuvo cautivo que fue libre y en esa libertad de tantas caras busca un escudriño perfecto y seguro donde descansar.

                                                    Riohacha, 08 de Abril de 2012.(S)

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